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El campo argentino vive su mejor año de la década: cosecha récord, carne a máximos históricos y hasta US$37.000 millones en divisas
Entre una cosecha que rondaría los 160 millones de toneladas, exportaciones de carne vacuna que ya superan los US$2.700 millones en lo que va de 2026 y un sector de biocombustibles que multiplica sus inversiones, la agroindustria argentina encadena señales que pocas veces se dieron juntas.
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Rodrigo Cattaneo
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Rodrigo Cattaneo
Rodrigo es especialista en sistemas forrajeros rentables
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Cosecha récord: hasta US$37.000 millones en divisas
La campaña 2025/26 se perfila como una de las mejores de la historia agrícola argentina. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, la cosecha total rondaría los 160 millones de toneladas, traccionada por una fuerte recuperación del maíz (67,6 millones de toneladas proyectadas) y por los máximos históricos de trigo (29,5 millones) y cebada (5,6 millones). El volumen exportado de granos y derivados podría además tocar los 113 millones de toneladas, superando en casi 10 millones de toneladas el récord previo de la campaña 2018/19.
El correlato en dólares es igual de contundente: las proyecciones más recientes ubican el aporte del agro al Mercado Libre de Cambios entre US$34.500 y US$37.000 millones durante 2026, con un semestre que ya había cerrado con un ingreso de US$14.000 millones. Se trata de uno de los mayores flujos de divisas genuinas que puede generar un solo sector de la economía argentina en un año.
Carne vacuna: récord de exportación y precios históricos con China
El complemento perfecto de esta foto es la ganadería. Las exportaciones argentinas de carne bovina alcanzaron US$2.768 millones en los primeros siete meses de 2026, con el sector apuntando a superar los US$3.000 millones en el año — un hito para la cadena cárnica nacional. En el acumulado de los últimos doce meses (agosto 2025-julio 2026), el volumen exportado llegó a 739.100 toneladas por un valor cercano a los US$4.704 millones.
China sigue siendo el principal comprador, aunque perdió participación relativa (del 61,8% al 52,9%) frente al fuerte crecimiento de Estados Unidos e Israel. Lo notable es el precio: la tonelada sin hueso vendida a China en julio se ubicó en torno a US$6.010, superando el máximo histórico previo de mayo de 2022. Más mercados, mejores precios: la carne argentina nunca había facturado tanto.
Lechería: más litros, un sector que empieza a ordenarse
La producción de leche también viene en alza: 2025 cerró con 11.617,5 millones de litros (+9,7% interanual) y las proyecciones para 2026 apuntan a otro incremento, con la meta de llegar a los 12.000 millones de litros. El sector atraviesa además un proceso de concentración e inversión productiva: los tambos que producen más de 10.000 litros diarios pasaron de representar el 5% de la producción nacional en 2010 a casi el 30% en la actualidad, señal de una lechería cada vez más profesionalizada y con mayor escala de inversión por establecimiento.
Biogás y biodiesel: el campo se convierte en usina de energía
Uno de los frentes más dinámicos del año es la bioenergía. Argentina, ya uno de los mayores productores y exportadores de biodiesel del mundo, suma anuncios de inversión que consolidan al campo como proveedor de energía renovable: un plan de US$200 millones para instalar dos plantas de biogás cerca de los polos productivos de Crespo y San José (Entre Ríos), la ampliación por US$70 millones de la planta de bioetanol de Bio4, y un horizonte más amplio que contempla hasta 324 plantas de biometano en el país, con una inversión estimada de US$2.170 millones y la generación de 11.000 empleos directos. Cada planta de biogás, además, agrega valor a los efluentes y rastrojos de los mismos establecimientos agropecuarios que hoy exportan granos y carne.
Bonos de carbono: la nueva cosecha invisible del campo argentino
Hay una oportunidad adicional que todavía pocos productores argentinos capitalizan del todo, y que el mundo — cada vez más exigido por metas de descarbonización — necesita en volumen creciente: los bonos de carbono. Un bono o crédito de carbono es un certificado que representa una tonelada de CO2 equivalente que se dejó de emitir, o que se capturó de la atmósfera, a través de un proyecto verificado y auditado. Para el campo argentino, que ya viene sumando prácticas sustentables por productividad, esto significa poder monetizar algo que muchos establecimientos ya hacen sin saber que tiene valor de mercado.
¿Qué prácticas agropecuarias generan bonos? Las más accesibles para el productor argentino son la siembra directa y el manejo de cobertura de suelos (que aumentan el carbono orgánico del suelo), los sistemas silvopastoriles (que combinan ganadería con forestación), la forestación y conservación de monte nativo, y —en línea con lo que ya vimos en este informe— las plantas de biogás y biometano, que evitan emisiones de metano al tratar efluentes y rastrojos.
¿Cómo se obtienen? El camino típico tiene cuatro pasos: primero, se define una línea de base (cuánto se emitiría sin el proyecto); segundo, se diseña el proyecto bajo una metodología reconocida; tercero, una consultora o certificadora auditora —bajo estándares como Verra o Gold Standard, o plataformas satelitales como Boomitra que miden carbono orgánico de suelo por imagen— valida y certifica las toneladas reducidas o capturadas; cuarto, se emiten los bonos, que ya quedan disponibles para su venta. Argentina cuenta además con un marco propio, la Estrategia Nacional para el Uso de los Mercados de Carbono (ENUMeC, Resolución MAyDS 385/2023), que ordena principios y un sistema de monitoreo, reporte y verificación a nivel país.
¿Cómo se negocian? Existen dos mercados. El regulado u obligatorio, donde gobiernos y empresas con topes de emisión compran para cumplir normativa —con precios que hoy rondan los US$25 por tonelada—, y el voluntario, donde empresas compran para sus propias metas de sostenibilidad o exigencias de sus mercados de exportación, con precios más variables, en general entre US$10 y US$15 por tonelada. La venta suele canalizarse a través de las mismas consultoras certificadoras, brokers especializados o plataformas digitales que conectan proyectos con compradores corporativos internacionales.
La recomendación para el productor que recién empieza es ir de a poco: partir de una práctica que ya esté implementando (siembra directa, monte en pie, una planta de biogás) y evaluar con una consultora si es certificable, antes de encarar un proyecto de forestación o silvopastoril a mayor escala. Es un ingreso adicional real, que además revaloriza el campo: una propiedad con proyecto de carbono en marcha, o con potencial forestal/silvopastoril certificable, se vuelve un activo con doble flujo de ingreso para quien la compra.
Qué pasa con el valor de la tierra: Córdoba, Corrientes y el NOA
Todo este ciclo productivo se refleja, con matices regionales, en el precio de la tierra:
En Córdoba, la región agrícola núcleo (sur y centro de la provincia) opera con valores promedio de entre US$13.500 y US$14.000 por hectárea, con suelos de mayor calidad negociándose hasta en US$18.000. Los arrendamientos agrícolas para la campaña 2026/27 se ubican en torno a los US$380 por hectárea.
En Corrientes, con perfil predominantemente ganadero, los valores son sensiblemente menores: entre US$1.000 y US$2.441 por hectárea según la zona y las mejoras del campo, lo que la posiciona como una de las regiones con mayor recorrido de revalorización a medida que la ganadería consolida su ciclo exportador.
En el NOA (Santiago del Estero, Salta, Tucumán), la dispersión de precios es todavía mayor: desde campos de monte sin mejoras a US$130-400 por hectárea hasta lotes agrícolas desarrollados en torno a US$5.500, reflejo de una frontera productiva que aún tiene mucho por consolidarse.
El dato de contexto que ordena todo esto: un informe reciente ubica a la hectárea argentina en torno a US$17.000 en sus zonas más caras, contra unos US$27.500 en Brasil y US$42.000 en Estados Unidos. La tierra argentina sigue "atrasada" en términos comparativos internacionales — y ese atraso, en un país que este año va a exportar más granos, más carne y más energía renovable que nunca, es también una oportunidad.
La oportunidad para el inversor
Cosecha récord, carne a precios históricos, lechería en expansión, biocombustibles atrayendo cientos de millones de dólares y una oportunidad creciente en bonos de carbono: la agroindustria argentina está viviendo un ciclo excepcional, y ese ciclo todavía no se refleja del todo en el valor de la tierra productiva. En FINCAHUB.NET conectamos a inversores con propiedades rurales, productivas y comerciales en Cuyo y el NOA — el punto de partida para quien quiera capitalizar, con información fidedigna, este momento del campo argentino.
FUENTES:
Agrolatam – Cosecha récord: el agro proyecta 163 millones de toneladas en 2026
La Nación – 324 plantas de biometano podrían revolucionar el suministro de energía
Infocampo – ¿Cuánto cuesta un campo en Córdoba?: los datos del nuevo mapa de valores rurales
Compañía Argentina de Tierras – Valores Orientativos de la Tierra en Zonas de Cría
AAPRESID – Bonos de carbono para capturar el valor del manejo sustentable
CEADS – Mercado de Bonos de Carbono: Voluntario vs. Regulado
Revista Avance (EEAOC) – Sembrar carbono, cosechar futuro: oportunidades para el NOA
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